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Terra
La Coctelera

¿Quién quiere arreglar el mundo?

Y el "señor" será de los que piden la PAZ MUNDIAL cuando no es capaz de frenar su mano contra un perro que "come gallinas"...

Clito, también yo le sigo dando vueltas...

Palos en las costillas.

Era guapa, aunque era bizca y aunque fuese bizca muchas veces me perdí en su mirada. Cuando llegaba del colegio, la veía algunas tardes al subir la escalera, otras tantas la intuí en el rellano de arriba.
Su tristeza, su miedo, su suavidad atormentada, su temblor producido por el pánico resbalaban por las paredes del edificio, se impregnaban en el aire.
Yo con 12 años era bastante ilusa para la edad que tenía, demasiado inocente quizá. Y por aquel tiempo, aprendí que no todas las viejas son “tiernas abuelitas” y que con las fregonas (con el palo, vaya) no sólo se friega.

Dedicado a MERY la siamesa del piso de arriba de mis pensamientos.

Cuando leí el post de Clito, pensé en Mery y en tantos seres que sufren en manos de bestias.

¿Se puede estar en el norte y en el sur al mismo tiempo? (III)

Es curioso como aprendemos a guardar secretos desde temprana edad ¿por qué hay niñitos que tienen “orejas” y otros no? Es increíble más que curioso ¿por qué no recuerdan los “mayores” que las personas con cinco, ocho o diez años de vida no son sordas ni estúpidas y saben atar cabos? Es extraño más que increíble, pero no llego a comprender por qué aquel día mientras en la TV (en blanco y negro) el coyote se estrellaba al lado del correcaminos, una de las hijas escuchó que él se había acostado con una tal G. ¿Por qué sus hermanas que estaban a su lado no lo oyeron?
A partir de entonces, solía tener la sensación de que su familia era como un árbol de cristal, con tantas flores como miembros eran y pensaba que las flores no viven eternamente en los árboles. Ella veía los “pétalos de su padre”volar lejos, la sacudía un temblor interno cuando escuchaba el nombre de G. miraba a su madre cuando regresaba de “sacar las castañas del fuego” cerrando bolsas en una fábrica de una ciudad contigua a la suya. Ninguno de ellos imaginaba que “la niña” sabía algo y que ese algo podía ser todo.

¿Se puede estar en el norte y en el sur al mismo tiempo? (II)

Era una joven mujer positiva, alegre,
simpática, natural, optimista, soñadora,
fresca, divertida, liberal, espontánea.
Era un hombre joven independiente,
atrayente, encantador, natural, optimista,
soñador, idealista, tranquilo, liberal, espontáneo.

Todo iba bien, (o mal) hasta que él cerraba la puerta y ella no sabía a que hora regresaría. Las notas de las canciones de Victor Jara se apagaban poco a poco, los días pasaban por aquella casa, pero nunca se quedaban. Mientras las niñas bailaban a su manera en una habitación llena de libros, en la mesa la Olivetti dormía al tiempo que ellas se dejaban llevar por la voz de aquel hombre que cantaba “tan raro”, la madre regresaba de vez en cuando y miraba a sus niñas sin que ellas se percataran, movían las caderas adornadas con nudos de pañales, de la misma manera y al mismo ritmo en todas las canciones, ya podía ser “One night” o “Jailhouse rock”.

¿Se puede estar en el norte y en el sur al mismo tiempo? (I)

¿Se puede estar en el norte y en el sur al mismo tiempo? (I)
Tendemos a pensar que los niños por haber vivido menos años y ser más inocentes son incrédulos e incluso tontos, tal vez no tengan experiencia, pero tienen un instinto nato como los animales que creo que con el tiempo muy a menudo se pierde.
Sólo los niños saben llevar a cabo esa famosa frase “Carpe diem quam minimum credula postero” ellos y algunos bohemios auténticos.

No tendría que haberse casado, mas lo hizo. Dicen que era bueno en su trabajo, de los mejores, de lunes a sábado acudía a aquella fábrica que le resultó demasiado grande, demasiado oscura, demasiado llena de rastreros. El sector femenino no le quitaba los ojos de encima, todas menos ella, una quinceañera delgada de ojos grandes color miel.
No estoy aquí para juzgarlos, no soy quién para hacerlo. Tic, tac piso, tic, tac boda, tic, tac, una hija, tic, tac, dos hijas, tic, tac ¡adiós a la fábrica!
Él luchaba por un mundo mejor, protestaba por todos los que no tienen.
Ella lo hacía por su hogar, se quejaba de que no había nada en la nevera.
Él decía que su tiempo era oro, que se puede vivir sin malgastar.
Ella pensaba que el oro ya no existía, que los bebes no malgastan.
Él se iba por la mañana, quería a su manera.
Ella no tenía mañanas, lo amaba con toda el alma.
Él vivía por su libertad. Se le escapaban los días sin querer.
Ella quería vivir como “los demás”, se le escapaban las lágrimas cuando no tenían que comer.
Él dibujaba, ella cocinaba, él pintaba, ella peinaba a las niñas, él paseaba, ella fregaba, él escribía, ella sonreía, él se iba, siempre se iba y a ella se le hinchaban los ojos como por arte de magia.

Mis dedos desean, mi corazón también.

No sé para qué quiero empezar desde cero, me gusta empezar, me cuesta menos que seguir. Me siento más libre, no me entiendo.

Desde que me he cortado el pelo... ha cambiado algo en mi mente.
Han pasado siete años, ¡siete! y dos planteándome el tema de cortar en condiciones.

Y lo he conseguido, no he entrado en una "mala etapa" por esa tontería, al fin y al cabo es como una superstición y hace tiempo que yo encerré las mías en un baúl y lo quemé todo.

Soy de las que no dice "Jesús" cuando alguien estornuda.

Me bailan los dedos, están buscando las teclas, están recordando las teclas de aquel piano...

Pd: Post escrito a principios de julio,
el 5-8 he vuelto a cortarme el pelo.

Elegí a Phecda, sé la razón.

Le robé el nombre a la estrella Phecda, lo estoy usando, lo utilizaré un poco más. Y después será el turno de Alcor y Mizar, Zwheccge
=Esquizo= Sshh= Adivina
:D

Hoy voy a cocinar OLIVER'S CROQUETAS o CROQUETAS MALDITAS

No es un plagio, simplemente me guardo un postd de Oliver or si algún día se le ocurre borrarlo o algo parecido. (La experiencía es un grado)Gracias por la idea Oliver, las fotos si quieres si las quito de aquí (dime que no, dime que no, anda simpático)

...... Freímos la cebolla picada en una sartén con un poco de aceite, removiéndola de vez en cuando. Hay que estar atento porque la cebolla tiene tendencia a pasar en un instante de estar poco hecha a estar quemada. Al mismo tiempo vamos calentando leche en un caldero a fuego lento.

Cuando la leche esté suficientemente caliente (ya llevará un breve ratito humeando) añadimos harina y empezamos a mezclar.

El objetivo es conseguir una masa que será la que dé consistencia a las croquetas. Es un proceso bastante intuitivo, por lo que iremos añadiendo más leche o harina en función de cómo vaya quedando y de cuántas croquetas vayamos a hacer. Debemos continuar removiendo al fuego lento hasta que consigamos una masa que quede como en la foto.

Ahora ya tenemos todos los ingredientes para las croquetas: la cebolla picada frita, la masa y el atún. Ponemos todo dentro del caldero y lo removemos bien, algo que resulta un tanto complicado debido a la consistencia de la masa.

Las latas que usé eran bastante grandes y, en la práctica, sólo me hizo falta una. La cantidad de atún depende de la cantidad de masa, ya que si ponemos demasiado atún las croquetas no quedarán consistentes y se abrirán. De nuevo, es algo intuitivo: más vale quedarse corto de atún y añadir más a medida que vamos removiendo que poner demasiado atún, lo que no tendría otra solución que hacer más masa. Finalmente debemos obtener un resultado similar al de la foto.

Y llegamos al punto de incorporar el ingrediente secreto: unas gotas de sangre humana. Estas gotas le dan personalidad a las croquetas e incorporan todas las proteínas y vitaminas necesarias para una dieta equilibrada. Además, algunas culturas supersticiosas piensan que la sangre permite al cocinero controlar parcialmente el destino de los comensales, motivo por el que esta receta suele recibir el nombre de croquetas malditas o de la maldición.

Bueno, ya puedes dejar de contener el aliento. Obviamente estaba de coña. Al abrir la lata de atún me corté el dedo con el filo de la tapa, lo que demuestra lo torpe que soy en la cocina. Pueden estar tranquilos todos aquellos que comieron de las croquetas, ya que no estaba encima de los ingredientes cuando me corté. Tras desinfectar y vendar la herida adecuadamente continué con la elaboración de las croquetas, pero la cosa se había complicado, porque ya sólo podía usar una mano para dar forma a las croquetas.

Para hacer las croquetas propiamente dichas necesitamos un huevo batido y una bandeja larga con pan rallado y perejil.

Para preparar una croqueta tomaremos un trozo de masa del tamaño que queramos que tengan las croquetas. No conviene hacer croquetas demasiado grandes, porque es difícil manipularlas, freírlas (el centro podría quedar crudo) e incluso comérselas.

Al trozo de masa le daremos la forma de una bola con las manos. Dado que sólo podía hacerlo con la mano sana, hice botar y girar la masa en mi mano hasta que tuviera la forma deseada. En realidad esta es una manera tan buena de darle forma a la croqueta como cualquier otra, no creo que por tener las dos manos disponibles hubiera ido más rápido.

Luego empapamos la bola de masa con el huevo batido.

Y finalmente hacemos girar la bola por la bandeja con pan rallado, el cual se pegará a la croqueta gracias al huevo. Debemos hacer girar la croqueta a lo largo de la bandeja e irla aplanando ligeramente para que tome la tradicional forma alargada. Si quedaran redondas sería bastante probable que los comensales las llamen albóndigas (o crocóndigas como decía mi hermano) y se volviera a producir una traumática situación de cachondeo.

Repitiendo este proceso mientras quede masa disponible acabaremos por obtener una buena cantidad de croquetas. Aquí vemos el plato de croquetas junto al reloj del microondas que demuestra que eran las doce y diez de la noche. Encima del microondas puedes ver la edición especial Pepsi de Optimus Prime, sobre la que ya hablaré en otro momento, aunque es de destacar la ironía que suponen las latas de CocaCola Light.

Guardé las croquetas en la nevera toda la noche, lo que ayudó a solidificar un poco más la masa. Ya sólo me quedaba cenar e irme a dormir, aunque antes debía fregar todos los utensilios implicados, a los que se añadía la losa del almuerzo, la merienda y la cena de varios miembros de mi familia que habían pasado totalmente de fregar.

A la mañana siguiente tan sólo se trataba de sacar las croquetas de la nevera y freírlas en suficiente aceite. Es muy recomendable no poner el fuego demasiado alto, aunque se tarde más, ya que las croquetas se oscurecerían por fuera mucho antes de hacerse bien por dentro, aparte de que sería más probable que se abrieran y se estropeara todo el trabajo.

Finalmente, disponemos de un magnífico plato de deliciosas croquetas de atún que fueron todo un éxito en el almuerzo de hoy. Demostrado queda, las croquetas son caseras y las hice yo. Ahora a ver que se me ocurre cocinar para la próxima vez que quedemos.

Modificación (19/06/06): Ante las dudas expresadas por algunas personas respecto a que no se me ve la cara en ningún momento, incorporo una nueva foto en la que se me ve la cara y la cicatriz del corte en el dedo. Ahora se podría argumentar que la mano no es mía, pero es lo más lejos que pude sacar la foto para que se viera tanto mi cara como la cicatriz. También se podría argumentar que la cicatriz está hecha con infografía, pero créeme cuando te digo que no soy tan virtuoso. Mira que es desconfiada la gente…

Por supuesto para ver esa foto, será mejor que te pases por su blog.

Texto añadido el 22/06/06:
Me gustó mucho la receta de las croquetas y a J.M. también,una foto como muestra:

Zwheccge
=Esquizo= Sshh= Adivina
:D