¿Se puede estar en el norte y en el sur al mismo tiempo? (I)
¿Se puede estar en el norte y en el sur al mismo tiempo? (I)
Tendemos a pensar que los niños por haber vivido menos años y ser más inocentes son incrédulos e incluso tontos, tal vez no tengan experiencia, pero tienen un instinto nato como los animales que creo que con el tiempo muy a menudo se pierde.
Sólo los niños saben llevar a cabo esa famosa frase “Carpe diem quam minimum credula postero” ellos y algunos bohemios auténticos.
No tendría que haberse casado, mas lo hizo. Dicen que era bueno en su trabajo, de los mejores, de lunes a sábado acudía a aquella fábrica que le resultó demasiado grande, demasiado oscura, demasiado llena de rastreros. El sector femenino no le quitaba los ojos de encima, todas menos ella, una quinceañera delgada de ojos grandes color miel.
No estoy aquí para juzgarlos, no soy quién para hacerlo. Tic, tac piso, tic, tac boda, tic, tac, una hija, tic, tac, dos hijas, tic, tac ¡adiós a la fábrica!
Él luchaba por un mundo mejor, protestaba por todos los que no tienen.
Ella lo hacía por su hogar, se quejaba de que no había nada en la nevera.
Él decía que su tiempo era oro, que se puede vivir sin malgastar.
Ella pensaba que el oro ya no existía, que los bebes no malgastan.
Él se iba por la mañana, quería a su manera.
Ella no tenía mañanas, lo amaba con toda el alma.
Él vivía por su libertad. Se le escapaban los días sin querer.
Ella quería vivir como “los demás”, se le escapaban las lágrimas cuando no tenían que comer.
Él dibujaba, ella cocinaba, él pintaba, ella peinaba a las niñas, él paseaba, ella fregaba, él escribía, ella sonreía, él se iba, siempre se iba y a ella se le hinchaban los ojos como por arte de magia.




laculpable dijo
Seguir los caminos marcados,... hace largos los segundos cuando sabes que la vida se ha olvidado de ti.
Por eso, quizás sólop or eso, hay que buscar la nueva orientación...ayyy... los cambios...
10 Agosto 2006 | 08:31 PM